El color activa nuestras constantes vitales enfatizando nuestros sentidos .Rojos, azules y amarillos brillantes estimulan nuestra manera de percibir la realidad y nos hace más sensibles.Por eso trabajar con colores me despierta y da sentido a mi día a día.
Cuando pinto rápido me olvido de los formalismos y suelen aparecer manchas de colores de mi entorno.Durante años ha aparecido ese celeste cielo o celeste mar.No lo busco nno me gusta pero aparece.Hoy día lo he hecho desaparecer quien sabe si volcrá.
Patio Interior del Hotel El Ladrón de Agua en Granada.
Esta ciudad andaluza está llena de encanto. Sólo pasear por sus calles inspira. El color del cielo, el aroma de sus flores , el sonido del agua corriendo por las fuentes y acequias.
Ciudad Mora por excelencia. Aquí mi pintura brilla con luz propia.